En el primer trimestre de este año la desocupación en el país llegó al 9% y ya en el segundo trimestre superó el 10%. Y las perspectivas no son alentadoras Cerca de 1,1 millón de compatriotas están desocupados. La pandemia no sólo nos trajo el riesgo de la enfermedad sino que nos hizo más pobres y vulnerables respecto de las fuentes de trabajo. Si antes, para muchos, un trabajo no alcanzaba para llegar a fin de mes, hoy por hoy, se necesitan dos o tres... Es el caso de la emprendedora Paula García, pastelera profesional, que durante los primeros 15 días de aislamiento se encontró ante la diyuntiva de cómo seguir con su trabajo dado que no se conseguía materia prima, tampoco servicio de cadetería para realizar las entregas de los pedidos. Como toda crisis trae aparejada la posibilidad de cambios y la búsqueda de nuevas oportunidades, Paula comenzó de nuevo, desde cero prácticamente, y haciendo lo básico: pan y facturas para vender en su barrio.
Y el negocio comenzó a caminar. Lo que parecía una contra, se convirtió en un nuevo modelo de venta, aunque servía escasamente para cubrir los gastos diarios. Llevada por las ganas de superación decidió echar a mano de su otro emprendimiento: packaging personalizado, con el apoyo de su pareja y socio, Pablo Giampetruzzi. La demanda de envoltorios había crecido producto de que muchas personas que se quedaron sin trabajo empezaron a reinventarse y a necesitar packaging adecuados a los productos que ofrecían ahora. Pablo, entonces, renunció al empleo que tenía, donde le habían bajado el salario a la mitad, y él y Paula se dedican ahora, full time, a emprender un tercer desafío: un servicio de sublimación e impresión integral.
“Gracias a esta simbiosis de rubros, logramos cubrir todas las necesidades del pequeño y mediano emprendedor, con un asesoramiento responsable y profesional. En tiempos de pandemia es importante darnos una mano y crecer entre todos” nos dice Paula. La modalidad de venta es totalmente virtual (Facebook e Instagram) y los productos son enviados a cada cliente. Estos pueden realizar pequeños pedidos, ya que no hay un mínimo que se requiera para lograr el envío. Cada uno se maneja de acuerdo con su capacidad económica.